CAPACIDADES Y ACTIVIDADES
martes, 25 de mayo de 2010
miércoles, 19 de mayo de 2010
SEGURIDAD VIAL ACTIVA Y PASIVA
¿QUE ES LA SEGURIDAD VIAL ACTIVA O PRIMARIA?
Es el conjunto de elementos, sistemas o conceptos de diseño incorporados en el vehículo, que le confieren un correcto comportamiento en la marcha y entre los que destacaremos: Ruedas (conjunto de llanta y neumático), dirección, suspensión, frenos, sistemas de control de tracción, sistemas electrónicos de estabilidad, alumbrado, limpiaparabrisas, retrovisores térmicos y deshielo rápido del parabrisas.
¿Y LA SEGURIDAD VIAL PASIVA O SECUNDARIA?
Está compuesta por los elementos que reducen al mínimo los daños que se pueden producir cuando el accidente es inevitable.
- Los cinturones de seguridad
Imprescindibles para cualquier viajero, básicos para la seguridad en caso de impacto, cuentan con un dispositivo que bloquea el mecanismo en caso de sufrir una fuerte desaceleración. Evitan que la persona salga despedida.
- BESAFE: Un cinturón que protege dos vidas
Besafe es un revolucionario cinturón de seguridad creado para las embarazadas a partir del segundo mes de gestación. El cinturón habitual, en caso de accidente, ejerce una presión muy fuerte sobre la placenta y el feto, pudiendo provocar graves problemas durante el embarazo al futuro bebé. Sin embargo, con el sistema Be Safe la banda pélvica se desplaza hacia la parte inferior de la tripa por lo que la presión del cinturón se transmite a la pelvis. Este producto mejora la seguridad y la comodidad de las futuras mamás a la vez que las protege durante el embarazo. Cabe señalar que desde el 2006, el uso del cinturón de seguridad es obligatorio para las embarazadas.
- Los Airbags
Son unas bolsas que, mediante un sistema pirotécnico, se inflan en fracciones de segundo cuando el coche choca con un objeto sólido a una velocidad considerable. Su objetivo es impedir que los ocupantes se golpeen directamente con alguna parte del vehículo. Actualmente existen las bolsas frontales, laterales, tipo cortina (para la cabeza) e incluso para las rodillas.
- Chasis y Carrocería
En ambos existen zonas que absorben la energía en caso de un impacto. Si es un choque frontal, acomoda el motor para que no se introduzca en el habitáculo.
- Lunas
El compuesto del cristal parabrisas está preparado para que, en caso de accidente, no salten astillas que puedan dañar a los pasajeros del vehículo. Las ventanillas laterales son más débiles y se pueden romper. Es la salida más cómoda si en caso de vuelco las puertas se quedan bloqueadas.
- Reposacabezas
Son los elementos fundamentales en la protección de la persona frente al latigazo cervical, siempre que se ajusten a la altura de la persona que vaya sentada.
Equipo Interdisciplinario
Fundación Aprender
Fundación Aprender
jueves, 13 de mayo de 2010
LA APARICIÓN DEL AUTOMÓVIL Y LA SEGURIDAD VIAL
En el contexto en el que nos situamos, cuando nos enfrentamos a las realidades virtuales y empíricas de hoy, observamos cada vez más, que todo automóvil que sale de las fábricas actuales cuenta con la mayoría de los elementos de seguridad descubiertos hasta el momento.
Aparecen diferentes modelos de seguridad de distintas marcas de vehículos.
La necesidad de asumir tales medidas por parte de los fabricantes, hacerlas asequibles e introducirlas está directamente vinculada a variables situacionales que se ven mucho más acentuadas de acuerdo a la porción del planeta en que nos ubiquemos.
Pero esa demanda popular de seguridad ha ido por detrás de la única demanda social planteada al automóvil: “que cumpla cada vez mejor su papel”, es decir que permita desplazar mejor personas o cosas a cualquier lugar en el menor tiempo y precio posible.
Por lo tanto los fabricantes se vieron envueltos en una puja por lograr un aumento de aumento de velocidad, lo cual una vez conseguido obligó a los gobiernos a plantearse estrategias, vinculadas a la investigación e implementación de una serie de medidas viales.
Si analizamos la evolución de los automóviles, desde la perspectiva de la seguridad comprobaremos que primero la atención se centró en el vehículo, luego en las calles y autopistas y por último el factor humano, el conductor.
En las primeras décadas del siglo 20, las estrategias se basaron en un modelo teórico llamado “propensión al accidente”, este modelo fue defendido entre otros por Munstenberg (1914), Mira (1920) y Tramm (1921).
La propuesta considera que la seguridad de un conductor está determinada por su nivel de habilidades psicofísicas en relación con las demandas del entorno. Una especie de interrelación aptitud – entorno que no dejaba lugar a nada que esté vinculado a lo emocional-
En 1939 comienzan las criticas a este modelo y su cuestionamiento da lugar a partir de la década del ‘50 a objeciones que van pasando progresivamente el énfasis en las cuestiones aptitudinales a las actitudinales.
En la actualidad decimos que “el ambiente ha de ser tenido en cuenta si pretendemos explicar el comportamiento” ( Fernández- Ballesteros, 1987 p18).
Hoy por hoy sabemos que seguridad vial es = concientización y prevención +seguridad vial activa y primaria+ normativa +infraestructura vial
Y quienes son los responsables de llevar a delante esta fórmula? Sin duda
Las empresas, a través de su responsabilidad Social empresarial, las Ong’s y el Sector Público.
Lic. Ivonne Delgado
Equipo Interdisciplinario
Fundación Aprender
miércoles, 28 de abril de 2010
PARA REFLEXIONAR ...
Las comunidades continúan en su devenir hacia el futuro, e inevitablemente nos vemos enfrentados a una dialéctica en la retórica que me hace volver a reflexionar sobre un hecho ocurrido en el pasado reciente.
En primer lugar quiero destacar que no pretendo bajo ningún aspecto emitir juicio sobre los hechos ocurridos en marzo pasado en la localidad de Baradero, sino por el contrario trazar algunas líneas de razonamiento para los ciudadanos que habitamos este país, para quienes intentamos día a día aportar algún granito de arena a mejorar la inseguridad vial y para aquellos funcionarios que tienen la responsabilidad de hacer cumplir las normas que, nosotros los ciudadanos, decidimos a través de nuestros legisladores establecer como “reglas de juego” para movernos y ocupar ordenadamente el espacio común que llamamos “vía pública”.
Es preciso señalar que todos aspiramos a que la ley sea justa y que se aplique y cumpla en todos los ámbitos públicos, privados e individuales. En este contexto me permito recordar que existen normativas como la Ley Nacional N°24449 que establece los kilómetros por hora de velocidad para circular de acuerdo a las cilindradas de la motocicleta, las edades mínimas para conducir, clases de licencias, requisitos para circular ,velocidad precautoria, velocidad máxima, y de “cursos de capacitación· para los funcionarios a cargo de la aplicación de la ley.
El 20 de marzo el Diario Clarín escribía sobre el caso:
“Ella tenía dos hermanos; él, cinco. Los amigos eran el cable a tierra. La moto, su devoción. La madre se la regaló a principios de este año y el 19 de mayo, cuando cumpliera los 17, le prometieron cambiarla. Iba a la escuela con ella y la utilizaba para salir con amigos o transportar a Giuliana, aunque sus padres tenían por costumbre darle el dinero para que regresara en remis. Ayer fue diferente.
Todos juran que no cometía excesos al manejar, que jamás viajaba rápido. Pero reconocen que no acostumbraba a utilizar casco. Por eso, ni Giuliana ni Miguel lo llevaban puesto cuando chocaron” (“Eran novios y se conocían desde que tenían 12 años”.
Frente a esto creo caben algunas reflexiones:
¿Queremos verdaderamente los ciudadanos cumplir con la ley y que TODOS la cumplan?
¿Somos coherentes entre lo que exigimos y lo que individualmente estamos cumpliendo con el ordenamiento comunitario establecido a través de las leyes?
¿Queremos una sociedad ordenada, en paz y respetuosa del bien de los demás?
¿Cómo evitar la impunidad del que sabe que “si se escapa” a un control “no pasa nada” y que de esta manera puede burlarse de aquellos que están para controlar el orden público y el respeto a las normas?
¿La violencia es el camino adecuado tanto para el control como para la demanda de justicia? ¿Es incumpliendo normas – como la destrucción de bienes públicos- la forma de lograr que se cumplan las normas?
¿Presentamos las distintas situaciones que ocurren diariamente en su justa medida o solo podemos ver “las imágenes” que se venden mediáticamente?
Tal vez es hora de sincerarnos y decidir qué comunidad queremos. Tal vez sea hora de poner cada cosa en su lugar, de dar a cada uno su valor, de asumir cada uno su responsabilidad, de demandar lo que también estemos dispuestos a cumplir, de hacernos responsable de tener un Estado serio y formado profesionalmente para el desempeño de las funciones que todos queremos que cumplan y al que también respetemos cuando cumplan debidamente con ese rol.
Juan Emilio Rodríguez Perrotat
En primer lugar quiero destacar que no pretendo bajo ningún aspecto emitir juicio sobre los hechos ocurridos en marzo pasado en la localidad de Baradero, sino por el contrario trazar algunas líneas de razonamiento para los ciudadanos que habitamos este país, para quienes intentamos día a día aportar algún granito de arena a mejorar la inseguridad vial y para aquellos funcionarios que tienen la responsabilidad de hacer cumplir las normas que, nosotros los ciudadanos, decidimos a través de nuestros legisladores establecer como “reglas de juego” para movernos y ocupar ordenadamente el espacio común que llamamos “vía pública”.
Es preciso señalar que todos aspiramos a que la ley sea justa y que se aplique y cumpla en todos los ámbitos públicos, privados e individuales. En este contexto me permito recordar que existen normativas como la Ley Nacional N°24449 que establece los kilómetros por hora de velocidad para circular de acuerdo a las cilindradas de la motocicleta, las edades mínimas para conducir, clases de licencias, requisitos para circular ,velocidad precautoria, velocidad máxima, y de “cursos de capacitación· para los funcionarios a cargo de la aplicación de la ley.
El 20 de marzo el Diario Clarín escribía sobre el caso:
“Ella tenía dos hermanos; él, cinco. Los amigos eran el cable a tierra. La moto, su devoción. La madre se la regaló a principios de este año y el 19 de mayo, cuando cumpliera los 17, le prometieron cambiarla. Iba a la escuela con ella y la utilizaba para salir con amigos o transportar a Giuliana, aunque sus padres tenían por costumbre darle el dinero para que regresara en remis. Ayer fue diferente.
Todos juran que no cometía excesos al manejar, que jamás viajaba rápido. Pero reconocen que no acostumbraba a utilizar casco. Por eso, ni Giuliana ni Miguel lo llevaban puesto cuando chocaron” (“Eran novios y se conocían desde que tenían 12 años”.
Frente a esto creo caben algunas reflexiones:
¿Queremos verdaderamente los ciudadanos cumplir con la ley y que TODOS la cumplan?
¿Somos coherentes entre lo que exigimos y lo que individualmente estamos cumpliendo con el ordenamiento comunitario establecido a través de las leyes?
¿Queremos una sociedad ordenada, en paz y respetuosa del bien de los demás?
¿Cómo evitar la impunidad del que sabe que “si se escapa” a un control “no pasa nada” y que de esta manera puede burlarse de aquellos que están para controlar el orden público y el respeto a las normas?
¿La violencia es el camino adecuado tanto para el control como para la demanda de justicia? ¿Es incumpliendo normas – como la destrucción de bienes públicos- la forma de lograr que se cumplan las normas?
¿Presentamos las distintas situaciones que ocurren diariamente en su justa medida o solo podemos ver “las imágenes” que se venden mediáticamente?
Tal vez es hora de sincerarnos y decidir qué comunidad queremos. Tal vez sea hora de poner cada cosa en su lugar, de dar a cada uno su valor, de asumir cada uno su responsabilidad, de demandar lo que también estemos dispuestos a cumplir, de hacernos responsable de tener un Estado serio y formado profesionalmente para el desempeño de las funciones que todos queremos que cumplan y al que también respetemos cuando cumplan debidamente con ese rol.
Juan Emilio Rodríguez Perrotat
martes, 30 de marzo de 2010
Mitos y verdades sobre alcoholemia
Por qué hablamos de mito sobre la prueba de alcoholemia? Es que en relación a éste, como en otros temas, existen un sin número de historias y fantasías populares que integran el conocimiento de aquellos que abrigan esperanzas de sortear con éxito un control de alcoholemia en trasgresión a las normas vigentes. Así, con la finalidad de informar y despejar dudas al respecto, intentaremos desalentar una práctica que, sostenida en estas creencias, atenta contra todos y genera consecuencias estimables en vidas humanas.
sábado, 20 de marzo de 2010
¿Conductas suicidas?
Otra imagen de irresponsabilidad cotidiana.

Son alrededor de las 18.00 hs. de un día laboral cualquiera en la intersección de la Av. Paseo Colón y la calle Alsina. Por supuesto hora pico y mucho tránsito sobre todo en esa mano de la avenida que va al sur.Sin embargo podemos ver a todas esas personas en la calzada o de bajo de la acera esperando un colectivo y poniendo irresponsablemente en riesgo sus vidas o su integridad física.
Y esto no lo digo yo, es que se sabe estadísticamente que en los incidentes que involucran a peatones, el 65% es por responsabilidad de los mismos.
¿Que dice la Ley Nacional de Tránsito y Seguridad Vial?
Primero, que en la vía pública se debe circular respetando
las indicaciones de la autoridad de comprobación o aplicación, las señales del tránsito y las normas legales, en ese orden de prioridad.
Son reglas generales para los peatones y discapacitados, transitar:
a) En zona urbana:
1. Unicamente por la acera u otros espacios habilitados a ese fin;
2. En las intersecciones, por la senda peatonal;
3. Excepcionalmente por la calzada, rodeando el vehículo, los ocupantes del asiento trasero,
sólo para el ascenso-descenso del mismo;
Las mismas disposiciones se aplican para sillas de lisiados, coches de bebés, y demás vehículos que no ocupen más espacio que el necesario para los peatones, ni superen la velocidad que establece la reglamentación
b) En zona rural:
1. Por sendas o lugares lo más alejado posible de la calzada. Cuando los mismos no existan, transitarán por la banquina en sentido contrario al tránsito del carril adyacente. 2. Durante la noche portarán brazaletes u otros elementos retrorreflectivos para facilitar su detección.
3. El cruce de la calzada se hará en forma perpendicular a la misma, respetando la prioridad de los vehículos.
c) En zonas urbanas y rurales si existen cruces a distinto nivel con senda para peatones, su uso es obligatorio para atravesar la calzada.
Cuando no existiera senda peatonal habilitada exclusivamente para personas con discapacidad se considera tal a la franja imaginaria sobre la calzada, inmediata al cordón, que comunica la rampa con la senda peatonal.
Por último les dejo las recomendaciones más comunes para que procuremos ser más cuidadosos con nosotros mismos.
Dr. Pablo Fappiano
Director de Seguridad Vial
Fundación Aprender
Son alrededor de las 18.00 hs. de un día laboral cualquiera en la intersección de la Av. Paseo Colón y la calle Alsina. Por supuesto hora pico y mucho tránsito sobre todo en esa mano de la avenida que va al sur.
Y esto no lo digo yo, es que se sabe estadísticamente que en los incidentes que involucran a peatones, el 65% es por responsabilidad de los mismos.
¿Que dice la Ley Nacional de Tránsito y Seguridad Vial?
Primero, que en la vía pública se debe circular respetando
las indicaciones de la autoridad de comprobación o aplicación, las señales del tránsito y las normas legales, en ese orden de prioridad.
Son reglas generales para los peatones y discapacitados, transitar:
a) En zona urbana:
1. Unicamente por la acera u otros espacios habilitados a ese fin;
2. En las intersecciones, por la senda peatonal;
3. Excepcionalmente por la calzada, rodeando el vehículo, los ocupantes del asiento trasero,
sólo para el ascenso-descenso del mismo;
Las mismas disposiciones se aplican para sillas de lisiados, coches de bebés, y demás vehículos que no ocupen más espacio que el necesario para los peatones, ni superen la velocidad que establece la reglamentación
b) En zona rural:
1. Por sendas o lugares lo más alejado posible de la calzada. Cuando los mismos no existan, transitarán por la banquina en sentido contrario al tránsito del carril adyacente. 2. Durante la noche portarán brazaletes u otros elementos retrorreflectivos para facilitar su detección.
3. El cruce de la calzada se hará en forma perpendicular a la misma, respetando la prioridad de los vehículos.
c) En zonas urbanas y rurales si existen cruces a distinto nivel con senda para peatones, su uso es obligatorio para atravesar la calzada.
Cuando no existiera senda peatonal habilitada exclusivamente para personas con discapacidad se considera tal a la franja imaginaria sobre la calzada, inmediata al cordón, que comunica la rampa con la senda peatonal.
Por último les dejo las recomendaciones más comunes para que procuremos ser más cuidadosos con nosotros mismos.
Dr. Pablo Fappiano
Director de Seguridad Vial
Fundación Aprender
domingo, 14 de marzo de 2010
SEGURIDAD VIAL CLIMÁTICA. LA LLUVIA - Parte III LA CONDUCCIÓN
Hemos abordado ya los aspectos de la visibilidad y la adherencia en días de lluvia por lo que no podemos menos que analizar algunas cuestiones generales vinculadas a la conducción a fin de cerrar estas recomendaciones. Adaptar nuestra conducción a las circunstancias, moderando la velocidad, aumentando la distancia de seguridad, evitando movimientos bruscos, y manteniendo especial consideración con otros usuarios es una conducta responsable. Así lo explica en este video el Dr. Pablo Fappiano .
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