Por qué hablamos de mito sobre la prueba de alcoholemia? Es que en relación a éste, como en otros temas, existen un sin número de historias y fantasías populares que integran el conocimiento de aquellos que abrigan esperanzas de sortear con éxito un control de alcoholemia en trasgresión a las normas vigentes. Así, con la finalidad de informar y despejar dudas al respecto, intentaremos desalentar una práctica que, sostenida en estas creencias, atenta contra todos y genera consecuencias estimables en vidas humanas.
CAPACIDADES Y ACTIVIDADES
martes, 30 de marzo de 2010
sábado, 20 de marzo de 2010
¿Conductas suicidas?
Otra imagen de irresponsabilidad cotidiana.

Son alrededor de las 18.00 hs. de un día laboral cualquiera en la intersección de la Av. Paseo Colón y la calle Alsina. Por supuesto hora pico y mucho tránsito sobre todo en esa mano de la avenida que va al sur.Sin embargo podemos ver a todas esas personas en la calzada o de bajo de la acera esperando un colectivo y poniendo irresponsablemente en riesgo sus vidas o su integridad física.
Y esto no lo digo yo, es que se sabe estadísticamente que en los incidentes que involucran a peatones, el 65% es por responsabilidad de los mismos.
¿Que dice la Ley Nacional de Tránsito y Seguridad Vial?
Primero, que en la vía pública se debe circular respetando
las indicaciones de la autoridad de comprobación o aplicación, las señales del tránsito y las normas legales, en ese orden de prioridad.
Son reglas generales para los peatones y discapacitados, transitar:
a) En zona urbana:
1. Unicamente por la acera u otros espacios habilitados a ese fin;
2. En las intersecciones, por la senda peatonal;
3. Excepcionalmente por la calzada, rodeando el vehículo, los ocupantes del asiento trasero,
sólo para el ascenso-descenso del mismo;
Las mismas disposiciones se aplican para sillas de lisiados, coches de bebés, y demás vehículos que no ocupen más espacio que el necesario para los peatones, ni superen la velocidad que establece la reglamentación
b) En zona rural:
1. Por sendas o lugares lo más alejado posible de la calzada. Cuando los mismos no existan, transitarán por la banquina en sentido contrario al tránsito del carril adyacente. 2. Durante la noche portarán brazaletes u otros elementos retrorreflectivos para facilitar su detección.
3. El cruce de la calzada se hará en forma perpendicular a la misma, respetando la prioridad de los vehículos.
c) En zonas urbanas y rurales si existen cruces a distinto nivel con senda para peatones, su uso es obligatorio para atravesar la calzada.
Cuando no existiera senda peatonal habilitada exclusivamente para personas con discapacidad se considera tal a la franja imaginaria sobre la calzada, inmediata al cordón, que comunica la rampa con la senda peatonal.
Por último les dejo las recomendaciones más comunes para que procuremos ser más cuidadosos con nosotros mismos.
Dr. Pablo Fappiano
Director de Seguridad Vial
Fundación Aprender
Son alrededor de las 18.00 hs. de un día laboral cualquiera en la intersección de la Av. Paseo Colón y la calle Alsina. Por supuesto hora pico y mucho tránsito sobre todo en esa mano de la avenida que va al sur.
Y esto no lo digo yo, es que se sabe estadísticamente que en los incidentes que involucran a peatones, el 65% es por responsabilidad de los mismos.
¿Que dice la Ley Nacional de Tránsito y Seguridad Vial?
Primero, que en la vía pública se debe circular respetando
las indicaciones de la autoridad de comprobación o aplicación, las señales del tránsito y las normas legales, en ese orden de prioridad.
Son reglas generales para los peatones y discapacitados, transitar:
a) En zona urbana:
1. Unicamente por la acera u otros espacios habilitados a ese fin;
2. En las intersecciones, por la senda peatonal;
3. Excepcionalmente por la calzada, rodeando el vehículo, los ocupantes del asiento trasero,
sólo para el ascenso-descenso del mismo;
Las mismas disposiciones se aplican para sillas de lisiados, coches de bebés, y demás vehículos que no ocupen más espacio que el necesario para los peatones, ni superen la velocidad que establece la reglamentación
b) En zona rural:
1. Por sendas o lugares lo más alejado posible de la calzada. Cuando los mismos no existan, transitarán por la banquina en sentido contrario al tránsito del carril adyacente. 2. Durante la noche portarán brazaletes u otros elementos retrorreflectivos para facilitar su detección.
3. El cruce de la calzada se hará en forma perpendicular a la misma, respetando la prioridad de los vehículos.
c) En zonas urbanas y rurales si existen cruces a distinto nivel con senda para peatones, su uso es obligatorio para atravesar la calzada.
Cuando no existiera senda peatonal habilitada exclusivamente para personas con discapacidad se considera tal a la franja imaginaria sobre la calzada, inmediata al cordón, que comunica la rampa con la senda peatonal.
Por último les dejo las recomendaciones más comunes para que procuremos ser más cuidadosos con nosotros mismos.
Dr. Pablo Fappiano
Director de Seguridad Vial
Fundación Aprender
domingo, 14 de marzo de 2010
SEGURIDAD VIAL CLIMÁTICA. LA LLUVIA - Parte III LA CONDUCCIÓN
Hemos abordado ya los aspectos de la visibilidad y la adherencia en días de lluvia por lo que no podemos menos que analizar algunas cuestiones generales vinculadas a la conducción a fin de cerrar estas recomendaciones. Adaptar nuestra conducción a las circunstancias, moderando la velocidad, aumentando la distancia de seguridad, evitando movimientos bruscos, y manteniendo especial consideración con otros usuarios es una conducta responsable. Así lo explica en este video el Dr. Pablo Fappiano .
sábado, 13 de marzo de 2010
SEGURIDAD VIAL CLIMÁTICA. LA LLUVIA - Parte II LA ADHERENCIA
Vamos a abordar aquí los problemas en relación con la adherencia de nuestro vehículo a la calzada en días de lluvia. Hay un nuevo elemento en la relación que los neumáticos de nuestro vehículo mantienen con el asfalto: El agua depositada sobre la calzada. Para conocer las características de nuestros neumáticos tal como lo recomienda el Ing. Juan Emilio Rodríguez Perrotat debemos saber leer las marcas que encontramos en sus flancos, para lo cual podemos acudir al siguiente enlace.
Esperamos que este post les sea sido útil.
Esperamos que este post les sea sido útil.
miércoles, 24 de febrero de 2010
SEGURIDAD VIAL CLIMÁTICA: LA LLUVIA
Parte I: VISIBILIDAD
¿Alguna vez se preguntaron cómo afectan los frecuentes cambios climáticos a nuestra seguridad en el ámbito particular de la seguridad vial?
Es imprescindible que los limpiaparabrisas se encuentren en buen estado, para que limpien de forma uniforme.
La lluvia también favorece que las lunetas (cristales) del vehículo se empañen. Si esto sucede debemos utilizar los dispositivos antiempañamiento del vehículo. Activamos el botón de la luneta térmica trasera cuando se empañe, y para el caso de la luneta delantera dirigimos el aire acondicionado (aunque lo activemos a una temperatura cálida) hacia ésta (muchos modelos actuales incluyen en su equipamiento un botón que activa directamente la configuración necesaria para desempañar la luna delantera). Es importante que activemos el aire acondicionado del vehículo, ya que éste seca la luneta y por tanto evita que se concentre la condensación del vapor de agua creando el empañamiento del cristal. El aire caliente de la calefacción por sí sólo es mucho menos eficaz que la acción del aire acondicionado. Por lo tanto, incluso en invierno, es conveniente que comprobemos el correcto funcionamiento del aire acondicionado del vehículo.
Bien, y ¿que sucede con las ventanillas? también pueden verse afectadas…
A veces eso puede perjudicar tanto a la visión lateral (para franquear una intersección por ejemplo) como a la visión a través de los espejos retrovisores laterales. Este tipo de contratiempos son más notables y más frecuentes en la circulación urbana cuando llevamos circulando poco tiempo. En estas circunstancias extremaremos las precauciones y dirigiremos las salidas de aire acondicionado hacia las ventanas, ya que aunque activemos el modo antiempañamiento, las salidas orientadas hacia los ocupantes siguen expulsando aire.
La lluvia no sólo reduce la visibilidad en nuestras lunetas, también se reduce la visibilidad ambiental al oscurecerse el cielo. Además, en calles con mal drenaje ( lamentablemente muy habituales últimamente), el agua que proyectan hacia atrás los vehículos a su paso crea un efecto cortina que también tapa a los vehículos, sobre todo en aquellas vías con gran intensidad de circulación y de una elevada velocidad de proyecto.
¿Alguna vez se preguntaron cómo afectan los frecuentes cambios climáticos a nuestra seguridad en el ámbito particular de la seguridad vial?
Viendo las imágenes que se suceden de manera cada vez más habitual, en donde los factores climáticos a nivel mundial traen consigo nuevas exigencias para la conducción, sentí la necesidad de reflexionar acerca de los mecanismos esenciales para salir airosos de la gran multiplicidad de complicaciones en las que nos podemos ver envueltos cuando circulamos en condiciones meteorológicas adversas.
Creo que el sentido común nos indica que la adecuada preparación y formación son fundamentales, especialmente en nuestro país, en donde la situación geográfica y las características climatológicas hacen que sean varios y diversos los fenómenos atmosféricos a los que debemos enfrentarnos.
Sin lugar a duda me atrevo a afirmar que la tónica habitual es que los conductores no se encuentren adecuadamente preparados para estar a la altura en este tipo de circunstancias.
¿Porqué? Por un lado por no contar con los conocimientos de conducción necesarios y por el otro por no circular con el vehículo adecuadamente preparado (siendo esta última la situación más habitual).
Es decir hay un largo camino a recorrer vinculado a estos dos ejes: Educación (formal e informal) y Verificación Técnica Vehicular (o sus similares de acuerdo al formato elegido por cada comunidad en particular).
Para minimizar los riesgos y alcanzar un desarrollo sustentable en materia de seguridad vial, debemos combinar conocimientos teórico-prácticos con experiencia, y todo esto con el hábito de llevar el vehículo siempre en las condiciones óptimas para circular.
Cómo este es un tema que merece ser abordado por expertos, a continuación les dejo algunas recomendaciones que los integrantes del equipo de la Fundación Aprender han compilado para compartir con uds.
Lic. Ivonne Delgado
Equipo Multidisciplinario
LA VISIBILIDAD
La lluvia en primer lugar nos va a restar visibilidad, lo cual es muy importante ya que el 90% de la información que percibimos del tráfico nos llega precisamente de la vista. Entonces activamos los limpiaparabrisas, que con su paso también suponen un obstáculo a la visibilidad.
Llegado a este punto conviene recordar que los expertos recomiendan siempre descansar al menos cada 2 horas de viaje. Mucho más debemos tener en cuenta esta recomendación en condiciones climáticas que requieren más esfuerzo en la visión. Cómo es este caso en particular.Es imprescindible que los limpiaparabrisas se encuentren en buen estado, para que limpien de forma uniforme.
La lluvia también favorece que las lunetas (cristales) del vehículo se empañen. Si esto sucede debemos utilizar los dispositivos antiempañamiento del vehículo. Activamos el botón de la luneta térmica trasera cuando se empañe, y para el caso de la luneta delantera dirigimos el aire acondicionado (aunque lo activemos a una temperatura cálida) hacia ésta (muchos modelos actuales incluyen en su equipamiento un botón que activa directamente la configuración necesaria para desempañar la luna delantera). Es importante que activemos el aire acondicionado del vehículo, ya que éste seca la luneta y por tanto evita que se concentre la condensación del vapor de agua creando el empañamiento del cristal. El aire caliente de la calefacción por sí sólo es mucho menos eficaz que la acción del aire acondicionado. Por lo tanto, incluso en invierno, es conveniente que comprobemos el correcto funcionamiento del aire acondicionado del vehículo.
Bien, y ¿que sucede con las ventanillas? también pueden verse afectadas…
A veces eso puede perjudicar tanto a la visión lateral (para franquear una intersección por ejemplo) como a la visión a través de los espejos retrovisores laterales. Este tipo de contratiempos son más notables y más frecuentes en la circulación urbana cuando llevamos circulando poco tiempo. En estas circunstancias extremaremos las precauciones y dirigiremos las salidas de aire acondicionado hacia las ventanas, ya que aunque activemos el modo antiempañamiento, las salidas orientadas hacia los ocupantes siguen expulsando aire.
La lluvia no sólo reduce la visibilidad en nuestras lunetas, también se reduce la visibilidad ambiental al oscurecerse el cielo. Además, en calles con mal drenaje ( lamentablemente muy habituales últimamente), el agua que proyectan hacia atrás los vehículos a su paso crea un efecto cortina que también tapa a los vehículos, sobre todo en aquellas vías con gran intensidad de circulación y de una elevada velocidad de proyecto.
Para contrarrestar estos problemas los conductores debemos utilizar el alumbrado del vehículo. El propósito de la obligatoriedad impuesta por una medida legal (artículo 47 de la Ley nacional de Seguridad Vial ) no está tan encaminada a ver, sino que tiene como principal propósito el ser vistos, lo cuál es tan crucial o más que el disponer de una buena visibilidad para elevar nuestro nivel de seguridad.
Equipo Multidisciplinario
Fundación Aprender
EL LARGO BRAZO DE LA LEY... UN ESCARMIENTO MERECIDO
DIMITE UN VOCAL DE LA COMISIÓN DE SEGURIDAD VIAL EN EL CONGRESO POR CONDUCIR BEBIDO
A raíz de esta noticia que llega de España, pensaba en unas palabras que preparé como disertación en ocasión del “II Encuentro Provincial Por La Seguridad Vial y VII Encuentro Nacional Por La Humanización del Tránsito” a fines del año pasado, en el Teatro Argentino de La Plata, reflexionando acerca de la responsabilidad transversal y la solidaridad vial.En esa oportunidad hice una aproximación a la definición de RESPONSABILIDAD como CUIDADO Y ATENCIÓN EN LO QUE SE HACE O DECIDE. Y a partir de allí la derivación en “actuar como corresponde con un comportamiento adecuado a la ley en el marco de la conducta esperada”
Evidentemente, la responsabilidad de la que hablamos se entiende como la impregnación de la conducta del usuario en el entorno vial con conciencia de que la misma tiene consecuencias, de las que será responsable, circunstancia que lo debe movilizar a elevar su discreción de juicio, permitiéndole alcanzar la mejor elección para sí y para terceros.
Ahora bien, nos hemos posicionado inicialmente en la figura del usuario de la vía pública, pero es aquí donde quiero destacar el sentido transversal de la responsabilidad vial.
El entramado de las conductas viales genera un complejo tejido, en el que existe un hilo conductor que atraviesa el mismo de un extremo hacia el otro.
Este recorrido a lo ancho por el conjunto de conductas es lo que denominamos la responsabilidad vial transversal. Una responsabilidad que se halla presente en todos y cada uno de nosotros, sin excepción, a lo largo de las distintas actividades. Inicialmente, hablamos del usuario de la vía pública y con él nos podemos referir al peatón y al conductor de diversos vehículos, privados y públicos. Pero a poco de entrar en las conductas de estos usuarios encontramos que sus acciones se encuentran alcanzadas por el marco legal y que, el control de éste y su cumplimiento, le corresponde al Estado.
Así el usuario vial deberá aplicar sus energías vitales a plasmar en su conducta el sentido de responsabilidad necesario para desarrollar acciones adecuadas que redunden en el beneficio de la sociedad toda. Y me permito injertar un concepto que lleva estrecha relación con lo señalado y es el de Solidaridad Vial. Entiendo por solidaridad vial el sentido de contribuir en forma altruista cada uno de nosotros con un comportamiento adecuado, considerando al otro como sujeto y no como objeto, orientado al sacrificio individual en pos del bien común. En el cumplimiento adecuado de la ley y en el respeto por el otro, encontramos el embrión de la Solidaridad Vial, única conducta razonable capaz de modificar el comportamiento vial inadecuado.
Esta idea de la solidaridad vial nos compromete desde cualquier función que desarrollemos. La responsabilidad y la solidaridad vial deben inspirar las acciones de los usuarios de la vía pública y la de todos aquellos que participamos de la seguridad vial. Los usuarios deben evitar las situaciones que los lleven a la comisión de infracciones por un desaprensivo juicio de valoración que conlleve mayor responsabilidad. Por ejemplo, antes de iniciar la conducción no se debe ingerir alcohol, ni se debe desatender los indicadores de velocidades máximas, ni se debe descuidar reparar en la documentación necesaria para la circulación y su tenencia en ese momento. Estas previsiones nos indican una conducta responsable y solidaria que apunta a hacer lo correcto y a decidir lo correcto.
Dr. José Irazú
Equipo Interdisciplinario
viernes, 19 de febrero de 2010
UNA FANTASÍA QUE PUEDE TERMINAR MAL...
¿Que joven o adolescente no fantasea alguna vez con pasearse por la ciudad en moto y bien acompañado?
Parece que al protagonista de estas fotos, que comparto con ustedes, la fantasía se le hizo realidad. Pero si prestamos atención veremos que el casco que eligió para usar en esta especial ocasión no es el apropiado y menos el que las normas establecen.
Si miramos bien las fotos, el casco que lleva puesto es claramente uno que se utiliza usualmente para la práctica del hockey sobre hielo y no apto para la conducción de una moto.
El artículo 40 de la Ley Nacional de Tránsito , al disponer los requisitos para circular en la vía pública con un vehículo, dice que “tratándose de una motocicleta sus ocupantes deben llevar puestos cascos normalizados”, y si la misma no tiene parabrisas, su conductor debe usar anteojos.
Seguro que la pregunta que se nos plantea inmediatamente es, ¿qué es un casco normalizado?
Pues bien un casco normalizado en principio es un elemento que cubre la cabeza, íntegramente o en su parte superior, para protegerla de eventuales golpes. El casco debe cubrir como mínimo la parte superior del cráneo partiendo de una circunferencia que pasa DOS CENTESIMAS DE METRO (0,02 m ) por arriba de la cuenca de los ojos y de los orificios auditivos.
Debe tener las siguientes características:
a. Cáscara exterior dura, lisa, con el perfil de la cabeza.
b. Relleno amortiguador integral de alta densidad, de un espesor no inferior a VEINTICINCO MILESIMAS DE METRO (0,025 mm ).
Y contar también con:
1. una etiqueta interior claramente legible que diga: "Para una adecuada protección este casco debe calzar ajustadamente y permanecer abrochado durante la circulación. Está diseñado para absorber un impacto (según Norma IRAM 3621/62) a través de su destrucción o daño. Por ello cuando ha soportado un fuerte golpe debe ser reemplazado” (aún cuando el daño no resulte visible).
2. Ensayos de la Norma IRAM 3621/62 realizados por el fabricante e inscribir en el casco en forma legible e indeleble: su marca, nombre y domicilio, número de inscripción en el Registro Oficial correspondiente, país de origen, mes y año de fabricación y tamaño. También es responsable (civil y penalmente) el comerciante que venda cascos que no se ajusten a la normativa vigente.
En cuanto a los anteojos de seguridad:
1. Se entiende por tal el armazón sujeto a la cabeza que cubre el hueco de los ojos con elementos transparentes, que los proteje de la penetración de partículas o insectos.
2. La transparencia no debe perturbar la visión ni distorsionarla, ni causar cansancio, de conformidad con la norma IRAM 3621-2 "Protectores Oculares".
Tengamos en cuenta que estos cascos normalizados salvan vidas al evitar golpes y heridas en la cabeza, y que los motociclistas o ciclistas que no usan estos cascos tienen un riesgo mucho más alto de muerte o de sufrir lesiones permanentes.
Por eso usemos siempre casco y procuremos respetar todas las medidas de seguridad para disfrutar de una fantasía hecha realidad y que ésta no se convierta en una verdadera pesadilla.
Dr. Pablo Fappiano
Director de Seguridad Vial
Fundación Aprender
Director de Seguridad Vial
Fundación Aprender
Suscribirse a:
Entradas (Atom)







